jueves, 24 de julio de 2008

Yo no quiero volverme tan loco


El músico Charly García abandonó esta tarde la clínica neuropsiquiátrica porteña en la que estaba internado desde el mes pasado y se recluyó en una quinta de la localidad de Luján , propiedad de Palito Ortega.

Por orden judicial, Charly García deberá continuar de forma ambulante el tratamiento psiquiátrico indicado por los médicos que lo estaban atendiendo desde el 13 de junio último.

En su nuevo lugar de alojamiento, García deberá atender una serie de limitaciones, entre ellas la de recibir únicamente visitas autorizadas previamente por la Justicia.

Las otras limitaciones son las de escuchar todos los discos de Palito Ortega, bancarse los escraches de votantes tucumanos disconformes, aprenderse el nombre de todos los ortega, bancarse las visitas de Iván Noble filosofando y cantando... en fin. La felicidad tiene su precio.


2 comentarios:

Julia dijo...

En este caso creo que es peor el remedio que la enfermedad!

ana dijo...

justo en lo de palito!!!!!!!!!!!
cartel de.................


supo donde ir, pobre tipo